ESIRA Y SERIGO PIDEN UNA VISIÓN MÁS HOLÍSTICA PARA LA PLANIFICACIÓN DE POLÍTICAS RURALES

20 de noviembre de 2025. Los proyectos ESIRA y SERIGO organizaron un taller político conjunto celebrado el 20 de noviembre de 2025 en Bruselas, para explorar cómo la innovación social impulsada por la comunidad puede mejorar la inclusión social de los grupos vulnerables en las zonas rurales.

Coorganizado por la Asociación Europea de Áreas de Montaña (Euromontana) y la Asociación Europea para la Innovación en el Desarrollo Local (AEIDL), el evento reunió a 33 participantes, incluidos investigadores, representantes de la Comisión Europea, así como de redes de la UE y organizaciones de la sociedad civil que trabajan en inclusión social, economía social y desarrollo rural sostenible. Los debates dieron lugar a un firme llamamiento a una visión más holística en la planificación de políticas rurales.

Aprovechar la inclusión social para la resiliencia rural

Las zonas rurales de toda Europa siguen enfrentándose a persistentes desafíos socioeconómicos que no afectan por igual a todos los residentes. Las mujeres, las personas mayores, los migrantes, las minorías y las personas con discapacidad siguen siendo los más afectados, enfrentándose a menudo a barreras adicionales para la participación y la inclusión.

Al mismo tiempo, las iniciativas lideradas por la comunidad, los actores de la economía social y las asociaciones locales innovadoras demuestran que la inclusión social puede actuar como un potente motor de resiliencia socioeconómica cuando cuenta con un apoyo político adecuado.

Anclado en los pilares “Más fuerte” y “Resiliente” de la Visión a Largo Plazo para las Zonas Rurales, el taller ofreció un espacio para reflexionar sobre si las políticas actuales de la UE y los instrumentos de financiación abordan suficientemente las necesidades de las comunidades rurales.

Fortalecimiento de la economía social y el desarrollo rural: prioridades de la UE

Anastasia Costantini, de la Dirección General de Empleo, Asuntos Sociales e Inclusión (DG EMPL) de la Comisión Europea, subrayó el papel central del Plan de Acción de la Economía Social (SEAP) para desbloquear el potencial de la economía social en las zonas rurales.

Destacó mensajes clave de la reciente consulta del Pacto Rural, incluida la necesidad de una mayor integración de políticas, la importancia continuada de LEADER y del desarrollo local participativo (CLLD), la colaboración intersectorial, un acceso a la financiación más sencillo e inclusivo, y un mayor compromiso nacional en el Pacto Rural.

Los participantes también fueron introducidos a los proyectos ESIRA y SERIGO por Sonia Marcos Naveira, de la Universidad de Burgos, y Marisol Castro, de AEIDL, respectivamente.

Diseñar la política como un ecosistema vivo

Una ponencia principal, a cargo de Jill Van den Brule, emprendedora social e investigadora en la Oficina de Investigación e Innovación de UNICEF Innocenti, invitó a los participantes a replantear la política rural como un ecosistema vivo en lugar de un conjunto de marcos estáticos. Basándose en lecciones de la naturaleza —bosques, biodiversidad y sistemas de raíces— argumentó que la resiliencia surge de la conexión, la diversidad y el aprendizaje continuo. La ponencia destacó cómo las iniciativas de ESIRA y SERIGO ya reflejan estos principios, mostrando que la inclusión surge cuando las comunidades co-crean, se adaptan e innovan juntas.

Entre los mensajes clave se incluyó la necesidad de pasar del control a la coevolución, de los proyectos a plataformas a largo plazo y de la consulta al codiseño real. La ponente propuso nuevos enfoques como ciclos de políticas circulares, diseño biorregional y sistemas de retroalimentación más sólidos. En última instancia, la ponencia abogó por políticas de la UE regenerativas, arraigadas en el conocimiento local y centradas en el sentido de pertenencia, garantizando que las comunidades rurales sean reconocidas como esenciales para la resiliencia compartida de Europa.

Construir zonas rurales más inclusivas

El panel de debate, moderado por Alexandra Yaghil de AEIDL, reunió perspectivas de destacados expertos en economía social.

Paula de Diego, de Social Economy Europe, presentó el proyecto INSPIRE, que está implementando Smart Village Labs en siete contextos rurales para promover el bienestar y la inclusión. El proyecto identifica las necesidades de los grupos vulnerables y propone soluciones para fortalecer el emprendimiento, el acceso digital y la participación social. Entre los principales desafíos detectados se encuentran el aislamiento geográfico, la exclusión digital y económica, el acceso limitado a la educación, las desigualdades en salud y la falta de estructuras de apoyo empresarial.

Dorotea Daniele, de DIESIS Network, destacó su amplia red europea y global que apoya modelos de economía social que revitalizan las comunidades rurales. Su trabajo se centra en el fortalecimiento de capacidades, la innovación social y el empoderamiento de grupos marginados, como jóvenes, mujeres, educadores y personas con discapacidad, para que se conviertan en agentes activos del desarrollo local. Subrayó la importancia de intervenciones que combinen vías económicas, formación, incidencia política y aprendizaje mutuo, señalando que los modelos multi-actor y de propiedad comunitaria son esenciales para una inclusión sostenible.

Leida Rijnhout, de ECOLISE, presentó enfoques liderados por la comunidad para la resiliencia climática y la sostenibilidad. Con 50 miembros en 18 países de la UE, ECOLISE apoya redes implicadas en iniciativas de transición, permacultura, ecoaldeas y sistemas alimentarios locales. Destacó la necesidad de abordar las causas profundas del declive rural, como la extracción de recursos, la agricultura industrial y la despoblación forzada, y abogó por una gobernanza sociocrática y una adaptación sistémica.

La economía social como catalizador

A partir de las contribuciones del panel, los participantes se unieron a un taller interactivo facilitado por Alicia Moreno de Euromontana. En grupos temáticos, identificaron las barreras que enfrentan las comunidades rurales marginadas y debatieron cómo la economía social puede abordarlas, así como qué se necesita desde el ámbito político —especialmente en relación con el acceso a servicios, vivienda y empleo—.

Los participantes identificaron importantes carencias estructurales en las zonas rurales, como infraestructuras deficientes, largas distancias, empleo precario, información limitada, barreras de género y una grave falta de vivienda de calidad y asequible. Todos estos son problemas interconectados que contribuyen al declive rural.

Al mismo tiempo, los participantes compartieron diversas soluciones de economía social —como la vivienda cooperativa, centros sociales multifuncionales, servicios itinerantes, agricultura social e iniciativas de inclusión digital— mostrando cómo el sector puede cubrir vacíos donde el mercado y los servicios públicos no llegan.

Hubo un claro consenso sobre la necesidad de marcos políticos facilitadores que empoderen a los actores locales, simplifiquen la financiación de la UE, refuercen LEADER/CLLD y otorguen un mayor reconocimiento a la economía social en el desarrollo rural. En conjunto, los debates subrayaron que, con el apoyo adecuado, la economía social puede ser un catalizador para una resiliencia e inclusión rural sostenibles.

Conclusiones clave

Enfoques integrados en el acceso a servicios, vivienda y empleo: los desafíos rurales están interconectados, por lo que requieren estrategias holísticas que aborden estas áreas de manera conjunta y no de forma aislada.


Mayor comunicación y sensibilización: la economía social sigue siendo insuficientemente comprendida, y es necesaria una mejor comunicación tanto a nivel de la UE como local para garantizar que responsables políticos y comunidades reconozcan su valor.
Marcos legales y cooperativos facilitadores: una legislación de apoyo y plataformas para la colaboración intersectorial y territorial son clave para escalar soluciones de economía social en zonas rurales.


Es esencial un enfoque a largo plazo y orientado al futuro: la prospectiva y la planificación anticipatoria deben guiar el desarrollo rural para reforzar la resiliencia a largo plazo.
Las soluciones deben basarse en las realidades rurales: el panel subrayó la necesidad de ir más allá de los debates centrados en Bruselas e implicar de manera significativa a los actores rurales para diseñar políticas que reflejen las necesidades y contextos locales.
Los marcos políticos deben evolucionar y adaptarse: políticas adaptadas al medio rural, financiación simplificada, autoridades locales empoderadas y una relación más justa entre lo urbano y lo rural son esenciales para permitir un desarrollo rural inclusivo y sostenible.

Para más información, puedes consultar las diapositivas del evento aquí.

Sobre ESIRA

ESIRA (Enhancing Social Innovation in Rural Areas) es un proyecto de Horizonte Europa que realiza investigaciones sobre espacios de innovación rural impulsados por la comunidad para mejorar la comprensión de las necesidades y desafíos de los grupos vulnerables y facilitar la ampliación y replicación de iniciativas de economía social en toda la Europa rural. ESIRA también está implementando iniciativas socioeconómicas innovadoras en 8 países de la UE, con un enfoque en el desarrollo de redes sociales locales en comunidades rurales y la mejora de la situación económica de los grupos marginados.
Más información: www.esira.eu

Contacto: esira@esira.eu

Sobre SERIGO

SERIGO (Social Economy for Resilience, Inclusion and Good life in Rural areas) lleva a cabo investigaciones basadas en la comunidad, fomenta colaboraciones y ofrece recomendaciones políticas sobre cómo la innovación social puede mejorar las comunidades rurales. El proyecto explora soluciones innovadoras iniciadas por o que involucran a actores de la economía social. Con un enfoque específico en los desafíos de las comunidades rurales, SERIGO se compromete a aprovechar las capacidades de los actores de la economía social para impulsar iniciativas de desarrollo inclusivo.
Más información: www.serigo-project.eu

Contacto: Marisol Castro, mcr@aeidl.eu

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