HERRAMIENTAS CLAVE

Dentro del proyecto ESIRA, se ha desarrollado un conjunto de herramientas colaborativas para apoyar la inclusión social y fortalecer las comunidades locales. Estas tres herramientas – las Plataformas Multiactor (MAPs), la Comunidad de Práctica (CoP) y los Laboratorios Rurales- permiten el diálogo, el intercambio de conocimientos y la transformación de ideas en acciones concretas.

Las Plataformas Multiactor (MAPs) son espacios liderados por la comunidad que desempeñan un papel fundamental en el fomento de innovaciones sociales y el fortalecimiento de las iniciativas de economía social. Estos espacios funcionan como incubadoras de ideas, proporcionando una plataforma para que individuos y grupos colaboren, compartan conocimientos y desarrollen soluciones para abordar los desafíos sociales.

La Comunidad de Práctica (CoP) es un mecanismo clave para el intercambio de conocimientos entre regiones, la creación de redes entre profesionales y el fomento de la innovación en las áreas rurales. El objetivo principal es apoyar a los gestores de las MAP y a otros actores de la economía social mediante el aprendizaje continuo, el intercambio de experiencias y el desarrollo de una red colaborativa entre distintos sectores.

El Laboratorio Rural (Rural Lab) es un entorno abierto para la co-creación, la innovación y la experimentación, donde los miembros de las MAP, con el apoyo de otros actores, identifican, apoyan e impulsan iniciativas en comunidades rurales reales para abordar necesidades sociales y fomentar la inclusión social en las áreas rurales. Sirve como un laboratorio vivo donde se diseñan soluciones innovadoras para promover la sostenibilidad económica, social y ambiental en las zonas rurales.

¿Cómo trabajan juntos las MAPs, las Comunidades de Práctica y el Rural Lab para empoderar a las comunidades locales?

A través del proyecto ESIRA, se han establecido nueve MAPs, reuniendo a diversos actores para identificar las necesidades locales y fomentar la colaboración. Mientras que las MAPs conectan a las personas en función de su ubicación geográfica, las Comunidades de Práctica las reúnen en torno a desafíos u objetivos compartidos, creando un espacio para el intercambio de conocimientos y experiencias. Además, el Rural Lab sirve como un centro práctico donde las ideas se transforman en acción, liderado por “abejas obreras” dedicadas que implementan cambios técnicos y tangibles sobre el terreno.