¿Cómo podemos revertir el ciclo de declive rural? ¿Cómo pueden los actores de la economía social formar parte de la solución? Estas fueron las preguntas centrales exploradas hoy, 29 de abril de 2025, durante el primer taller político del proyecto ESIRA, titulado “Rompiendo el ciclo del declive rural”, moderado por Alicia Moreno (Euromontana). El evento reunió a más de 90 participantes de toda Europa para examinar los desafíos que enfrentan las zonas rurales y el papel de la economía social en la construcción de comunidades rurales más inclusivas, resilientes y prósperas.
Comprendiendo el valor de la economía social para la Europa rural
En la apertura del evento, Sonia Marcos (Universidad de Burgos), coordinadora del proyecto ESIRA, ofreció una visión general de los objetivos del proyecto. Destacó el enfoque ascendente de ESIRA, que se está implementando en nueve territorios piloto, y su ambición de mejorar la comprensión de las vulnerabilidades rurales al tiempo que se fortalecen los marcos de gobernanza para la inclusión social y la economía social.
A continuación, Kinga Tóth (Instituto de Investigación HÉTFA) presentó los resultados sobre los factores de vulnerabilidad rural identificados en las regiones de ESIRA, como el envejecimiento, la despoblación y el acceso limitado a los servicios públicos y sociales. Sin embargo, también destacó los activos existentes de los territorios rurales, incluidas las fuertes tradiciones de cooperación y las iniciativas comunitarias, que constituyen un terreno fértil para el desarrollo de la economía social.
Giulia Galera (EURICSE) analizó cómo la economía social puede abordar estos desafíos rurales. Los actores de la economía social crean y preservan oportunidades de empleo, proporcionan servicios esenciales para la comunidad y fortalecen la cohesión social. Sin embargo, señaló que para desbloquear todo su potencial, aún se necesitan políticas adaptadas que reconozcan el valor añadido de los diferentes componentes de la economía social.
En su intervención, Anders Bro (Condado de la Región de Örebro / REVES) presentó los cinco elementos clave identificados por la Comisión Europea como esenciales para un apoyo eficaz a la economía social: una visión clara con objetivos concretos, estructuras institucionales adecuadas, mecanismos de consulta y participación de los actores, mayor visibilidad y reconocimiento, y sistemas sólidos de seguimiento y evaluación. Sin estos elementos, la economía social seguirá enfrentando barreras en su implementación.
Hacia políticas que desbloqueen el potencial de la economía social
El evento concluyó con un panel político titulado “El futuro de la economía social en las políticas de desarrollo territorial”, con la participación de la Sra. Anastasia Costantini (Dirección General de Empleo, Asuntos Sociales e Inclusión de la Comisión Europea) y el Sr. Ádám Karácsony (Comité Europeo de las Regiones). La Sra. Costantini compartió actualizaciones sobre la implementación del Plan de Acción de la Economía Social y el próximo proceso de revisión intermedia. Subrayó que la economía social contribuye a la competitividad de la Unión Europea de múltiples maneras, así como al desarrollo sostenible y la prosperidad.
El Sr. Karácsony reflexionó sobre el apoyo continuo del Comité de las Regiones a la economía social y su papel en el fomento del “derecho a permanecer” en las zonas rurales. Destacó la necesidad de cooperación entre las comunidades locales y los responsables políticos, así como la necesidad de más fondos de la UE que apoyen la implementación de iniciativas de economía social.
El evento concluyó con un mensaje claro: la economía social es una herramienta vital para romper el ciclo del declive rural, pero debe ser mejor reconocida y apoyada en las políticas de la UE y nacionales.
En los próximos meses, ESIRA organizará más talleres con el objetivo de crear recomendaciones políticas que apoyen la inclusión social y el desarrollo de iniciativas de economía social en las zonas rurales.
¡Mantente atento!